viernes, 25 de noviembre de 2011

Joaquín Sabina - Lo peor del amor


Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas,
las golondrinas muertas en la almohada.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman al humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar los pecados veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le siguen dos puntos suspensivos…

jueves, 24 de noviembre de 2011

Picantones al limón


Ingredientes (4 personas):
  • 2 pollos picantones
  • 1 limón de piel gruesa
  • 1 cebolla grande
  • 1 vaso pequeño de vino blanco
  • sal, tomillo, pimienta
Preparación:
  1. Ponemos a precalentar el horno a 200º C.
  2. Mientras salpimentamos los picantones, además les ponemos el tomillo por dentro.
  3. Cortamos el limón y la cebolla en trozos no muy grandes y rellenamos con ellos los picantones, procurando que no se salgan.
  4. Atamos las patas y las alas de los picantones para que queden en una bonita forma y los ponemos en una bandeja dentro del horno.
  5. Los asamos durante 30 o 40 minutos, dándoles la vuelta un par de veces para que se doren por igual por todos lados. A media cocción aproximadamente los rociamos con el vino.

Ensalada de endivias y germinados con romesco


Ingredientes (4 personas):
  • 4 endibias
  • 100 gr. de brotes germinados variados (alfalfa, col lombarda, rábano, etc.)
  • 150 gr. de gambas peladas
  • salsa romesco
  • 1 diente de ajo
  • aceite para freír las gambas.
Preparación:
  1. En una sartén ponemos un poco de aceite y mientras se calienta cortamos el ajo a láminas finas. Sofreimos el ajo y cuando empiece a tomar colar añadimos las gambas. Las hacemos un par de minutos, no mucho para que no se hagan demasiado, y las reservamos.
  2. Picamos las endivias retirando la parte interior del tallo que suele amargar.
  3. Montamos el plato disponiendo montoncitos con las endivias y los diferentes germinados en cada una de las esquinas.
  4. Sobre el montón de las endivias, que será el más grande, distribuimos las gambas y aderezamos con la salsa romesco.


Barcelona abans que el temps ho esborri, Mireia Ros, 2011


Título original: Barcelona abans que el temps ho esborri
Dirección: Mireia Rosa
Guión: Javier Baladía, Victoria Bermejo
Fotografía: Julián Elizalde
Música: Mauricio Villavecchia
Producción: Promarfi Futuro 2010
País: España
Año: 2011
Género: Documental
Duración: 100 min.


Barcelona, abans que el temps ho esborri está narrada a través de imágenes de muchas épocas y muchas familias diferentes. Según explica la documentalista, “cuando se realizó la búsqueda y selección de imágenes, no se pretendía conseguir una recreación visual histórica y cronológica de Barcelona y el del devenir de la familia Baladia durante todo un siglo, sino que se quería, por encima de todo, atrapar el espíritu de la burguesía”. De esta manera, para narrar la historia de un momento y unos personajes, no sólo se utilizan las imágenes de los Baladia, sino que se multiplica cada imagen “real” de la familia con muchas otras imágenes que acaban por definir y describir un momento concreto, un paisaje, una manera de vivir.



Con mucho menos eco mediático del que se merece hace un par de semanas se estrenó el documental “Barcelona, antes de que el tiempo lo borre”. Está basado en el libro de Javier Baladia que aparece en el film como hilo conductor y narrador en off.
Estamos ante un trabajo muy interesante de la directora Mireia Ros (Barcelona, 1956), su trayectoria en el mundo del cine es bien curiosa, comenzó muy joven como actriz en películas de destape y cada vez ha enfocado su carrera más hacia la dirección, tiene un par de films muy interesantes en esta faceta “La moños” y “El triunfo”, gran adaptación del texto del recordado Francisco Casavella, en esta ocasión ejerce también como responsable del montaje. “Barcelona abans que el temps ho esborri”, sigue la trayectoria vital de la familia Baladia y nos muestra una época concreta de nuestra historia cercana que merece ser recordada y lo hace nutriéndose de múltiples elementos: películas antiguas de la familia, archivos, fotos, cartas y material elaborado por el equipo del documental. Se nota la mano de Victoria Bermejo como coguionista y codiseñadora de producción (junto a Javier Baladia). El largometraje tiene ritmo y vida propios, decae en algún momento pero recupera brío casi de inmediato. Su lenguaje se acerca a la ficción. Varias generaciones aparecen en pantalla y muestran una forma de ver el mundo que se ha perdido. Hay varios escenarios: Madrid, el Maresme, la Costa Brava, París, etc.
Hay algún subrayado gratuito, aunque algunas anécdotas como el origen del término “culé” son impagables.
Los Baladia vivieron días de esplendor y formaron parte de la sociedad catalana que cambió para bien el panorama.
La música de Mauricio Villavecchia apuesta por subrayar y termina potenciando la acción.
No es una película totalmente redonda, pero se nota que busca la excelencia.
José López Pérez (El blog de cine español)




Barcelona, antes de que el tiempo lo borre, está narrada a través imágenes de muchas épocas, de muchas familias, de muchos momentos…   
Hemos querido captar la evolución de una ciudad, Barcelona, desde la Revolución Industrial y las Exposiciones Universales (1888 y 1929)  hasta la ciudad turística que es hoy y retratar una forma de vida, la de la burguesía, que hizo prosperar esta ciudad.  
El  criterio con el que se ha realizado el exhaustivo trabajo de documentación y de selección de imágenes no ha sido el de pretender conseguir una recreación visual histórica cronológica de Barcelona y del devenir de la familia Baladia  durante todo un siglo. Hemos trabajado sobre la idea de que las imágenes, aunque que no siempre se correspondan al momento histórico en el que trascurre la acción, tengan todas un mismo sentido, una misma intención: atrapar el espíritu de esa burguesía.    
Hemos multiplicado cada  imagen “real” de la familia Baladia, de Teresa, de Isabel, de Padri, de Gip, de Mimi…por muchísimas otras imágenes, que acaban resultando un mismo momento, una misma mujer, un mismo paisaje… una forma de vida. Son las "películas familiares", - inéditas - rodadas y cedidas por alguno de los descendientes de esta burguesía,  la clave para convertir al espectador en cómplice, -voyeur– invitándolo a conocer cómo vivió una elite privilegiada, cosmopolita y culta.  
Descubrimos casi sin pretenderlo que la imagen de una familia es igual a la de otra familia. Bodas, bautizos, meriendas campestres, playas, jardines… en un momento, no lo olvidemos, en el que sólo unos pocos disponían de una cámara de cine para atrapar el tiempo. Material filmado por más de treinta familias, a las que agradecemos su gran colaboración, porque sin ellas, esta película no hubiese sido posible.
Este material de archivos particulares, que ilustra toda la historia familiar, es el corazón de la película mientras que las imágenes filmadas en el estudio del autor ilustran su universo creativo en el momento previo a la escritura, cuando está recogiendo elementos que componen un puzzle en el que va inspirándose para escribir su novela.  
La película combina imágenes de archivo, fotografías, cuadros, tomas documentales de los escenarios en los que transcurrieron las vidas de la familia Baladia.  
Diferentes formatos con mezclas de texturas, colores, saturaciones, contrastes, para retar la Barcelona de hoy. 
El resultado es un collage multiformato en que tanto el lenguaje como las texturas componen la idea de universo creativo, que nos acompañan en el viaje a través de los recuerdos del escritor.
(Extraído del Dossier de Prensa)





miércoles, 23 de noviembre de 2011

Mario Benedetti - No te salves


No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma

no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios

no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana

y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Joan Manel Serrat - El sur también existe

Seda, François Girard, 2007


Título original: Silk
Dirección: François Girard
Guión: François Girard, Michael Golding (Novela: Alessandro Baricco)
Fotografía: Alain Dostie
Música: Alain Dostie
Producción: Coproducción Canadá-Italia-Japón; Rhombus Media / Fandango / Bee Vine Pictures
País: Canadá
Año: 2007
Género: Drama. Romance
Duración: 110 min.
Intérpretes:  Michael Pitt, Keira Knightley, Koji Yakusho, Alfred Molina, Kenneth Welsh, Sei Ashina, Miki Nakatani


Basada en una popular novela de Alessandro Baricco, narra la historia de Hervé Joncour (Michael Pitt), un mercader francés del siglo XIX, que comercia con gusanos de seda y que está casado con Helene (Keira Knightley). En uno de sus viajes al Japón mantiene un romance clandestino y prohibido con una misteriosa y sensual mujer. (FILMAFFINITY)


El sábado pasado volví a ver Seda, la película basada en la peculiar novela de Alexandro Baricco, la daban por televisión en una de esas cadenas que nunca se me ocurre ver porque no soporto sus cortes publicitarios;  aquel día no estaba en mi casa y las circunstancias del momento propiciaban el volver a verla así es que, por varias razones, es lo que hice. Seda no es una película magistral, es muy lenta, pero tiene en su haber que es una bellísima película, la fotografía es espectacular y la cuidadosa puesta en escena y los pequeños detalles que la envuelven aumentan su belleza. El director ha realizado la adaptación de una novela en la que no abundan ni las descripciones ni los diálogos pero que es pura poesía y la belleza de las imágenes de la cinta transmiten, bajo mi punto de vista, esa sensación. Solamente por disfrutar de nuevo de ello, valía la pena aguantar las molestias de esos cortes intempestivos y desmesurados (más de 5 minutos de publicidad cuando faltaban sólo unos instantes para la conclusión de la proyección).


Pero había una razón más importante para volver a verla... el recuerdo de cuando la vi por primera vez en una sala de cine. Mientras desfilaban las imágenes ante mi vista, volví a revivir aquella tarde de invierno en esa ciudad del norte en la que tan buenos momentos he pasado. Recordé la lluvia al salir del cine y el reconfortante café de después en una cafetería modernista y, al mismo tiempo, todas las vivencias de aquel viaje que tengo que repetir sin tardanza para reencontrarme de nuevo con las personas que me dejaron tan vivos recuerdos. Ver Seda me ha hecho renacer las ganas de volver a Bilbao.


Siempre me ha maravillado el poder evocador del cine, como determinadas películas quedan inmediatamente ligadas a ciertos recuerdos y como, al oír hablar de ellas o al volverlas a ver, esos recuerdos reaparecen como por arte de magia, algo parecido a lo que sucede cuando vemos una fotografía y automáticamente rememoramos las circunstancias que envolvían aquel momento fugaz en que fue tomada.



Platón o la pasión por las sombras

No puedo más que decir que me ha encantado esta película. Ante todo es un recorrido interior, ya que vemos que está narrada por el protagonista (Michael Pitt), esto ya nos adelanta que lo que vamos a ver es su visión subjetiva, técnica muy usada por cierto en cualquier película épica que se precie, como por ejemplo Leyendas de Pasión, narrada por el amigo Indio de Brad Pitt. Pues bien, como iba diciendo, el protagonista idealiza todo lo que ve o siente, lo interioriza, lo adapta, lo malea y lo convierte en su realidad, para así vivir entre sombras acomodadas a él. Ya lo lo explicó claramente Platón en su caverna. Michael Pitt solo quiere a Keira Knightley mientras es un ideal, cuando se casa deja de ser algo especialmente atractivo. Cuando llega a Japón y ve a la fascinante belleza oriental hace lo mismo, la idealiza mientras no es capaz de tenerla. Solo siente lo que no tiene, no porque no lo tenga, sino porque así no se estropea. Mantiene, por así decir, un actitud adolescente ante la vida, por ello la película es tan lenta y sin sustancia, aparentemente, ya que el protagonista se limita a contemplar la vida sin más; va al ejercito porque su padre lo quiere, va a oriente a buscar la seda porque un empresario así lo quiere, él no decide, deciden por él, pero porque le gusta, le llena y le apetece. En fin todo un estudio sicológico de amores platónicos, que abundan más de lo que parece, narrado en el más puro estilo romántico. Una bella película.


Es necesario que analicemos algunas escenas que parecen incongruentes. La primera es la escena de sexo con una oriental (que no es la que él ama) y la segunda es la escena del baño. Bueno, pienso que ambas son producto de su imaginación. Está imbuido de sus propios deseos por la japonesa, que además es la amante del jefe del clan, casi nada, algo verdaderamente inalcanzable para cualquiera incluso para él, con la diferencia que a él no le crea insatisfacción, al contrario, convive con ello estupendamente, es más, solo vuelve a tener interés por su esposa cuando se entera que está enferma. Cuando su esposa ya ha muerto la recuerda en el mar, idealizada, imposible ya de conseguir, perfecto para recodarla toda la vida. Su mujer lo sabía, y por ello escribió la carta, para sembrar un ideal. En fin que la película da más de lo que parece. Es lenta porque tiene que ser lenta, no ocurre nada porque no puede ocurrir nada, todo está dentro de él, todo lo vemos a través de él. Os dejo una pregunta, si la escena del baño es producto de su imaginación ¿quien escribió la nota?.
Bromhead (filmaffinity)