domingo, 18 de diciembre de 2011

Cesária Évora

  • Bésame mucho


  • Tiempo y silencio


  • Ausencia


  • Beijo roubado


  • Mar Azul


  • Cabo Verde


  • Sodade


  • Miss Perfumado


  • Sentimento

sábado, 17 de diciembre de 2011

Edgar Allan Poe - Annabel Lee

Hace de esto ya muchos, muchos años,
cuando en un reino junto al mar viví,
vivía allí una virgen que os evoco
por el nombre de Annabel Lee;
y era su único sueño verse siempre
por mí adorada y adorarme a mí.

Niños éramos ambos, en el reino
junto al mar; nos quisimos allí
con amor que era amor de los amores,
yo con mi Annabel Lee;
con amor que los ángeles del cielo
envidiaban a ella cuanto a mí.

Y por eso, hace mucho, en aquel reino,
en el reino ante el mar, ¡triste de mí!,
desde una nube sopló un viento, helando
para siempre a mi hermosa Annabel Lee
Y parientes ilustres la llevaron
lejos, lejos de mí;
en el reino ante el mar se la llevaron
hasta una tumba a sepultarla allí.

¡Oh sí! -no tan felices los arcángeles-,
llegaron a envidiarnos, a ella, a mí.
Y no más que por eso -todos, todos
en el reino, ante el mar, sábenlo así-,
sopló viento nocturno, de una nube,
robándome por siempre a Annabel Lee.

Mas, vence nuestro amor; vence al de muchos,
más grandes que ella fue, que nunca fui;
y ni próceres ángeles del cielo
ni demonios que el mar prospere en sí,
separarán jamás mi alma del alma
de la radiante Annabel Lee.

Pues la luna ascendente, dulcemente,
tráeme sueños de Annabel Lee;
como estrellas tranquilas las pupilas
me sonríen de Annabel Lee;
y reposo, en la noche embellecida,
con mi siempre querida, con mi vida;
con mi esposa radiante Annabel Lee
en la tumba, ante el mar, Annabel Lee.

Versión de Carlos Obligado

Restless, Gus Van Sant, 2011


Título original: Restless
Dirección: Gus Van Sant
Guión: Gus Van Sant
Fotografía: Harris Savides
Música: Danny Elfman
Producción: Columbia Pictures, Imagine Entertainment, 360 Pictures
País: Estados Unidos
Año: 2011
Género: Drama. Romance
Duración: 91 min.
Intérpretes: Henry Hopper como Enoch Brae, Mia Wasikowska como Annabel Cotton, Ryo Kase como Hiroshi Takahashi, Schuyler Fisk como Elizabeth Cotton, Lusia Strus como Rachel Cotton, Jane Adams como Mabel, Paul Parson como Edward...


Narra la historia de amor de una joven pareja. Ella (Mia Wasikowska) es una enferma terminal que se enamora de un chico (Henry Hopper) al que le gusta asistir a funerales. Ambos se encontrarán además con el fantasma de un piloto kamikaze japonés (Ryo Kase) de la II Guerra Mundial. (FILMAFFINITY)


El amor joven ha sido siempre materia de grandes dramas, desde el gran cruce de estrellas del Romeo y Julieta de Shakespeare a la lacrimógena Love Story. Ahora el guionista Jason Lew y el director Gus Van Sant traen una historia única que respira vida nueva sobre el viejo cuento familiar. Restless cuenta la historia de un hombre joven escondiéndose de su propia vida, y de una vibrante joven mujer que logra sacarlo de su caparazón. Evocando clásicos memorables del cine como Harold y Maude de Hal Ashby, y recientes filmes independientes como Algo en Común (Garden State), Restless apunta tanto a la razón como al corazón, ofreciéndonos personajes ricos y una historia aparentemente simple que dejará una prolongada impresión en los espectadores.


Presentando al debutante Henry Hopper como el tímido y alienado adolescente Enoch Brae, Restless tiene lugar a lo largo de un frío otoño americano. Al tiempo que la naturaleza se encamina hacia un prolongado sueño, el joven Henry se abre paso a través de un mundo ya helado; destrozado por el recuerdo de la muerte de sus padres en un accidente automovilístico. Aún en medio de su exilio autoimpuesto, Enoch cambia su visión del mundo gracias a la presencia de la encantadora e inteligente Annabel Cotton, interpretada por Mia Wasikowska.

La relación entre Enoch y Annabel es el ancla de la película, y los personajes resuenan temporales gracias a su madurez y profundidad, producto de la colaboración entre los creadores de la película. El guionista Jason Lew fue compañero de clase del productor Bryce Dallas Howard en la Universidad de Nueva York, y Restless al inicio fue una serie de cuentos cortos y viñetas que les permitieron explorar la historia y los personajes. “En última instancia lo que quería era ver si podría unirlos todos en una sola historia,” afirma Lew, “y escribí el borrador de una obra teatral.”


Después de mudarse a Los Angeles, los amigos de Lew, incluyendo a Howard, le sugirieron adaptar la obra teatral y convertirla en un guión cinematográfico. “Jason no es un escritor calculador; es todo pasión,” afirma Howard. “La obra teatral es enormemente hermosa, pero teatro y cine son muy diferentes. Al adaptarla a la pantalla, emergió una historia aún más fuerte. Todo aquello que hacia especial la obra teatral se mantuvo, y se introdujeron elementos de más peso que la hicieron una obra cinematográfica.”

La pasión de Howard por el proyecto, fue lo que hizo que convirtiera a esta película en su debut en la producción. “Esta película es su bebé,” afirma Wasikowska. “Ella estaba en el set a diario, trabajando extremadamente duro. Ella es muy dedicada y, siendo actriz, es muy cuidadosa y comprensiva. Ella trabajó para asegurarse de que todo el mundo estaba cómodo.” Howard también supo que este pequeño e íntimo proyecto necesitaría de muchos cuidados a lo largo del proceso de producción. La implicación de Imagine y de los oscarizados productores Ron Howard y Brian Grazer fue de gran ayuda para contar con la participación de Gus Van Sant. Como una de las voces más originales e iconoclastas del cine, probablemente Van Sant fue la selección ideal para añadir una sensatez madura y profesional sin perder el espíritu especial del guión. De hecho, muchas de las más memorables películas de Van Sant están basadas en personajes que representan una energía y pasión de juventud al borde de un mundo dolorosamente frío. Aún cuando el tema es bastante diferente, la historia de Enoch y Annabel rememora las problemáticas vidas de otros héroes de sus películas previas tan diversas como Mi Idaho Privado, El Indomable Will Hunting, Elephant, y Harvey Milk



“Tenemos tan poco tiempo para decir las cosa que nos importan. Tenemos tan poco tiempo para cualquiera de ellas.”
Hiroshi el fantasma de Restless


viernes, 16 de diciembre de 2011

Joaquín Sabina - Selección de temas II

  • ¿Quién me ha robado el mes de abril?




  • Amor se llama el juego




  • A la orilla de la chimenea




  • Más de cien mentiras




  • Que se llama soledad




  • Cómo decirte, cómo contarte




  • Peor para el sol




  • Pisa el acelerador




  • Pacto entre caballeros




  • A mis cuarenta y diez

Los Vampiros, Louis Feuillade, 1915



Título original: Les Vampires
Dirección: Louis Feuillade.
Guión: Louis Feuillade, Georges Meiers.
Fotografría: Guérin, Manichoux.
Decorados: Robert-Jules Garnier.
Producción: Film Gaumont (París).
País: Francia.
Estreno: 13 de noviembre de 1915.
Género: Thriller
Duración: 420 min. (repartidos en 10 episodios).
Intérpretes: Édouard Mathé (Philippe Guérande), Marcel Lévesque (Oscar Mazamette), Stacia Napierkowska (la bailarina Marfa Koutiloff), Jean Ayme (el Gran Vampiro), Fernand Hermann (Juan José Moreno), Musidora (Irma Vep), Mme. Simoni (señora Guérande), Gaston Michel (Benjamín), Bout-de-Zan (Eustache Mazamette), Louise Lagrange (Jane Brémontier).


París está tomada por un terror invisible y sin nombre, contra el cual la policía no tiene nada que hacer. Una organización criminal conocida como "Los vampiros" siembra el caos con sus asesinatos, robos y secuestros. No hay crimen demasiado atrevido o deleznable para ellos. Poco se sabe acerca de la banda de villanos, excepto que están dirigidos por el Gran Vampiro y su seductora pareja, Irma Vep. Un periodista, Philippe Guerande, investigando el asesinato de un gobernante, se acaba cruzando con los vampiros, y así empieza una larga cruzada para liberar París del mal. La película fue dividida a modo de serie en 10 capítulos, sentando un precedente en esta práctica. (FILMAFFINITY)




1. La cabeza cortada.
Ha sido hallado el cuerpo decapitado del inspector Ductal, encargado de investigar a la peligrosa banda criminal «los Vampiros». El reportero Philippe Guérande descubre la cabeza del inspector en el castillo de La Chesnaye, pero el asesino, apodado el Gran Vampiro, logra escapar.

2. El anillo que mata.
El Gran Vampiro asesina con una daga envenenada a la bailarina Marfa Koutiloff, prometida de Guérande. Philippe es capturado por los vampiros y condenado a muerte. Mazamette, miembro de la banda en deuda con Philippe, le libera. En su huida, Philippe provoca que el Gran Inquisidor, uno de los líderes de la organización, sea abatido por los Vampiros.

3. El criptograma rojo.
Philippe logra descifrar un criptograma encontrado en el cuerpo del Gran Inquisidor. Tratando de recuperarlo, la cantante Irma Vep, miembro destacado de la banda, se introduce en casa de Philippe como sirvienta. La madre de Philippe, que ha sido tomada como rehén, es finalmente liberada.

4. El espectro.
Los vampiros asesinan al señor Métadier, que ha sido encargado de trasladar los fondos de la banca Duval a Rouen, para apoderarse del dinero. Pero Juan José Moreno, un ladrón, se hace pasar por Métadier con idéntica intención. Finalmente, Moreno es capturado por Philippe y los vampiros logran hacerse con el botín.

5. La evasión del muerto.
Simulando un envenenamiento, Moreno logra huir de prisión. Philippe es capturado y enviado en un baúl, pero logra escapar. Moreno recupera su botín.

6. Los ojos que fascinan.
Irma sigue los pasos de dos turistas americanos, autores de un importante robo al millonario Baldwyn. Con su mirada hipnótica, Moreno convierte a Irma en su amante. Bajo su influjo, la mujer mata al Gran Vampiro cuando éste le pide explicaciones.

7. Satanás.
Moreno e Irma se someten a Satanás, auténtico jefe de la banda. Juntos planean estafar a Baldwyn. Pero su cómplice, Flor de Lis, es reconocida por la policía lo que facilita la detención de Moreno e Irma.

8. El maestro del impacto.
Moreno es ejecutado. Satanás está a punto de eliminar a Philippe con una bomba de relojería, pero es detenido y se envenena.

9. El hombre del veneno.
Los Vampiros envenenan el champagne en la boda de Philippe con Jane Brémontier. Descubierto el ardid, los vampiros huyen. Irma es de nuevo capturada y posteriormente liberada por Vénénos, nuevo jefe de la banda.

10. Bodas ensangrentadas.
Los Vampiros capturan a Jane. La policía la rescata irrumpiendo en la celebración de la boda entre Vénénos e Irma y acaba con ellos. Philippe y Jane son ahora felices.


Tras el fuerte calado popular que ha obtenido su serie Fantômas, Feuillade se halla en vano intentando repetir suerte cuando le sorprende el estallido de la Gran Guerra. Movilizado en 1915, el realizador filma pequeñas farsas y películas históricas, entre las que intercala algún drama patriótico. Al ser licenciado en junio por razones médicas, Feuillade regresa a un París completamente distinto al que ha conocido. La mayoría de los actores y técnicos se encuentran en el ejército, escasea el dinero y la electricidad está restringida. Pero el lanzamiento de Les mystères de New York (The Exploits of Elaine) por la productora rival Pathé con la dinámica Pearl White, obliga a Feuillade a una contestación y, en calidad de director de la casa Gaumont, pone en pantalla Les Vampires.

El deficiente estado en que se hallan los estudios durante la guerra, fuerza a Feuillade a rodar en las calles, hándicap que acaba convirtiéndose en una de las grandes bazas del film. En efecto, los barrios bajos parisinos con sus calles empedradas, sus sórdidos edificios y sus descampados, ofrecen el mejor telón de fondo a una trama profusa en personajes y peripecias. Tamaño despliegue de lances argumentales viene motivado por la irregular disponibilidad de los actores, que son constantemente movilizados para ir al frente. De esto deriva otro gran acierto ya que, al irse improvisando según las circunstancias, resulta imposible predecir el desenlace. La espontaneidad de que hacen gala los intérpretes concede a la serie una mayor credibilidad.


De entre todos ellos, Musidora es nuestra debilidad; enfundada en un ceñidísimo maillot negro, resulta memorable en su papel de la pérfida Irma Vep. Ciertamente, Feuillade presenta el mal de una manera más elaborada y sugerente que el bien, pero es por simple fidelidad a la moda literaria imperante, tendente a envolver a los delincuentes y al continuo azote al que someten la calle con un halo de romanticismo.

La serie es estrenada a intervalos regulares durante 1915 y 1916, logrando un enorme éxito, incluso superior al de su predecesor Fantômas. Los miembros del movimiento surrealista valoran el desprecio a lo establecido del que hace gala la serie y la adoran.


Los Vampiros, maestros en el arte de disfrazarse –suelen llevar capuchas negras y leotardos para cometer sus delitos-, tienen como líderes a cuatro que van muriendo sucesivamente y son servidos con fidelidad por la vampiresa Irma Vep (cuyo nombre es un anagrama de vampiro). Irma constituye el alma y el corazón no solo el de la banda, sino también de la película. Encarnado con voluptuosa vitalidad por Musidora, que gracias a ello se convirtió en una estrella, Irma es el personaje más atractivo de la cinta y supera sin problemas al soso héroe Guérande y su contrapunto cómico Mazamette (Marcel Lévesque). Su carisma subvierte el tema del bien contra el mal y contribuye al tono amoral de la película, reforzado porque los buenos utilizan con igual frecuencia que los malos métodos poco escrupulosos, así como por la feroz matanza de los Vampiros al final de la historia.



Al igual que en las historias de detectives y de casas encantadas, Los vampiros crea un mundo de orden burgués de aspecto inamovible al tiempo que lo socava. Las espesas paredes y suelos de los castillo y hoteles están plagados de puertas falsas y paneles secretos. Las enormes chimeneas sirven de ruta de escape para asesinos y ladrones, que corretean sobre los tejados de París y suben y bajan por las tuberías como monos. Los taxistas suelen transportar polizones en el techo y abren trampillas para que los fugitivos accedan a refugios secretos. En un momento dado, el héroe se asoma a la ventana de su apartamento, situado en el último piso del edificio, y en ese mismo instante le pasan un lazo alrededor del cuello, tiran de él y lo arrojan a la calle, lo meten en una gran cesta y lo depositan en un taxi en menos tiempo del que se tarde en decir <¡Irma Vep!>. En otra escena, una pared con chimenea se abre para dejar paso a un enorme cañón, que se desliza hasta la ventana y dispara proyectiles contra un cabaré cercano.


Para reforzar esta atmósfera de estabilidad caprichosa, el argumento está construido alrededor de una serie de sorpresas inverosímiles, que implican apariencias engañosas a ambos lados de la ley: personajes que vuelven a la vida, pilares de la sociedad (un cura, un juez, un policía) que resultan ser Vampiros, y Vampiros que son agentes de la ley infiltrados en la banda. Lo que es fundamental para la evolución del thriller, y lo que lo convierte en un pionero de la forma, es la capacidad de Feuillade para crear, a una escala amplia e imaginativa, un mundo doble, sólido y onírico, conocido y desconocido.


Fuentes:
Luis Enrique Ruiz, Obras pioneras el Cine Mudo (1895-1917)

martes, 13 de diciembre de 2011

Norman McLaren

Norman McLaren (11 de abril de 1914 - 27 de enero de 1987) fue un animador y director de cine canadiense de origen escocés reconocido por sus trabajos en el National Film Board of Canada.
McLaren nació en Stirling, Escocia. Estudió diseño en la escuela de arte de Glasgow, donde comenzó a experimentar con el cine y la animación. Luego de terminar sus estudios realizó algunas películas en Londres. McLaren se mudó a Nueva York en 1939, al tiempo que comenzaba la Segunda Guerra Mundial. En 1941 fue invitado a Canadá a trabajar para el National Film Board, abrir un estudio de animación y enseñar a animadores canadienses. Fue allí donde McLaren creó su film más famoso, Neighbours (1952), el cual ganó innumerables premios en todo el mundo incluidos el Canadian Film Award y el Academy Award. Además de la brillante combinación de imágenes y sonidos, el film tiene un fuerte mensaje social y de crítica contra la violencia y la guerra. McLaren es famoso por sus experimentos con la imagen y el sonido, al dibujar directamente sobre la película, incluso la banda sonora.
Wikipedia

  • Vecinos (Neighbours, 1952)


  • Boogie Doodle, 1940



  • Le Merle, 1958

Javier Marías - Los enamoramientos


Con novelas traducidas en cuarenta lenguas, publicadas en 50 países, y seis millones de ejemplares vendidos, Javier Marías (Madrid, 1951), de quien se conmemoran 40 años de vida literaria con la reedición de su primera obra, Los dominios del lobo (1971-2011), es el escritor español vivo con mayor proyección internacional en las más altas esferas literarias. No tenía fácil salir con acierto del esfuerzo acometido en la monumental novela en tres partes Tu rostro mañana (2002-2007), que, por su compromiso moral y literario en rescatar del olvido por medio de la ficción verdadera, ciertos episodios de la historia europea en el siglo XX, constituye una de las cumbres novelísticas de nuestro tiempo. Mas ha superado con éxito la encrucijada dando cima a una novela excelente, digna de figurar entre las mejores de su autor porque, tanto por el conflicto novelado como por sus estrategias narrativas, ofrece un genuino producto de Marías en estado puro, incluida la presencia recurrente del profesor Rico en su condición de “hombre de saber inmenso”, también arrogante y fatuo en su “pueril pavoneo”.

Si en las novelas del ciclo Deza, Marías había construido figuraciones de un yo mudable en cada una de la serie memorial, iniciada con Todas las almas (1989) y Negra espalda del tiempo (1998) y concluida en Tu rostro mañana (analizada por Pozuelo Yvancos en Figuraciones del yo en la narrativa. Javier Marías y Enrique Vila-Matas, 2010), en Los enamoramientos la estrategia narrativa descansa en la figuración de un yo femenino que da lugar a una novela de narrador cuyo interés se centra en conflictos encarnados en el interior de unos personajes concretos y en la autocrítica de la novela misma en su proceso creativo. Con ello Marías pasa del alcance colectivo de algunos episodios dramáticos de la historia europea en Tu rostro mañana al interés por los conflictos íntimos de personajes en su individualidad, si bien trascendidos en su dimensión universal. Porque la narración empieza, como por azar, con la muerte de un empresario acuchillado por un aparcacoches. La narradora, María Dolz, conocía al muerto por coincidir con él y con su esposa en los desayunos. Y lo que comienza como uno de tantos crímenes perpetrado en la persona de un ejecutivo va transformándose gradualmente desde lo que pudo ser un homicidio más, con diversas posibilidades en su explicación, hasta el asesinato planeado por un amigo interesado en sustituir al difunto e incluso la muerte violenta por suicidio asistido solicitada por el enfermo terminal.

En este proceso hay una extraordinaria riqueza semántica, por sus múltiples ángulos de interpretación, y literaria, tanto por los referentes de otros textos que funcionan como complementos que iluminan la situación presente, como por la constante autocrítica de la mente narradora en el examen de conjeturas y refutaciones que puedan esclarecer la verdad de lo ocurrido. Pero esta verdad, lejos de ser unívoca, resulta compleja e irreductible a simplificación. Y así la que parecía una obra sobre el amor, la amistad, las relaciones de pareja, el azar, la muerte, la memoria y la culpa, lo cual ya es mucho, ensancha su sentido hasta convertirse en una novela sobre la radical inaprehensibilidad de la realidad, la impunidad y la extrema dificultad de conocer la verdad. Con ello la novela trasciende su empeño en el análisis pormenorizado de situaciones, observaciones, pensamientos y sentimientos enraizados en la vida cotidiana, examinados en sus mínimos detalles, hacia la consideración meditativa de afanes, ambiciones y constantes universales que mueven el mundo. A los cuales hay que añadir la envidia, cuya relevancia en la interpretación de lo narrado viene resaltada por su repetida definición según el diccionario de Covarrubias.

En su minuciosa exploración de la cotidianidad, tratando de hallar la trascendencia en la banalidad, lo cual es un rasgo fundamental de grandes novelas a partir del siglo XX, el autor ha sabido enriquecer la introspección psicológica de sus criaturas con el concurso de otros textos en los que se plantean situaciones y problemas similares, como alguna frase de Macbeth (Shakespeare es habitual en las novelas de Marías), la novela corta El coronel Chabert, de Balzac, y el pasado matrimonial de Athos en Los tres mosqueteros. No son referencias gratuitas, sino hipotextos cuya recurrencia perdura porque complementan la interpretación de lo contado. Nada es gratuito, pues todo está motivado en un texto muy pensado en cada frase. Y aun cabe añadir alguna referencia cervantina. Como sabemos, la herencia de Cervantes está cada vez más presente en las novelas de Marías. Aquí, como en el ciclo Deza, es manifiesta en la autocrítica de la novela a través de la voz y la visión de la narradora, quien, a veces, se convierte en receptora crítica, como sucede en sus intervenciones ante el increíble relato de Díaz-Varela sobre la muerte de su amigo. Y aun podría sumarse el eco cervantino de El curioso impertinente en el dramático desarrollo del plan concebido por ambos amigos o solo imaginado, además de la polionomasia en el nombre de Miguel Desvern o Deverne.

Los enamoramientos, título que recoge los que se fraguan en el matrimonio de Luisa y Miguel, entre la narradora y Díaz-Varela, entre Díaz-Varela y Luisa, es novela que va creciendo en intensidad, tanto en la observación de lo cotidiano y la complejidad psicólogica de sus personajes como en la gradual ponderación de nuevas posibilidades por sabia distribución de la información. También es novela que vamos viendo hacerse a sí misma, con lúcido análisis de los problemas que su desarrollo va planteando. Es admirable, por ejemplo, la narración del último encuentro entre la narradora y Díaz-Varela en casa de éste, donde ella actúa como interlocutor crítico del asombroso relato de él. Y para examinar con detenimiento y exhaustividad lo que se está contando, el tiempo se ralentiza en las ocho últimas secuencias de la tercera parte (pp. 279-350) hasta el punto de durar más el discurso que el tiempo real. Por eso habla y réplica en el diálogo entre ambos se distancian para favorecer amplias y pertinentes digresiones en la comprensión de lo que está sucediendo.

Estamos ante una gran novela que nos analiza a los seres humanos en nuestros afanes y miserias, y que se explica a sí misma, una novela ensayo, tal vez la modalidad más importante en la narrativa europea actual, que, además de comentarse a sí misma, señala los peligros a los que se enfrenta: tener un final previsible y quedar reducida a un melodrama protagonizado por el clásico triángulo amoroso o a una novela policíaca. Tales retos han sido superados con acierto. Pues el reproche de lo previsible lo desmonta la narradora con sus digresiones; el riesgo de melodrama queda superado por la indagación en las pasiones y flaquezas humanas; y el peligro de novela policíaca desaparece al no denunciar la narradora lo que sabe, por lo cual no hay investigación y, al cabo, Díaz-Varela encarna una metáfora de nuestro tiempo en su figura de arribista sin escrúpulos que triunfa sin reparar en los medios.

Angel Basanta (El Cultural)