martes, 8 de noviembre de 2011

Frío sol de invierno, Pablo Malo, 2004


Título original: Frío sol de invierno
Dirección: Pablo Malo
Guión: Pablo Malo
Fotografía: Pablo Rosso
Música: Aitor Amezaga
Producción: Wanda Visión
País: España
Año: 2004
Género: Drama
Duración: 97 min.
Intérpretes: Unax Ugalde (Adrián), Marisa Paredes (Raquel), Javier Pereira (Gonzalo), Marta Etura (Mimo), Andrés Gertrudix (Primo), Raquel Pérez (Carmen), Jorge Carrero (Abogado), Iñake Irastorza (Amelia), José Manuel Cervino (Chatarrero), Mª. Jesús Valdés (Abuela).



Adrián, un atractivo joven, huérfano de madre, que pertenece a una familia acomodada, sale del sanatorio en el que ingresa periódicamente debido a sus problemas mentales. Esa misma mañana, el abogado de la familia le comunica que su padre tiene la intención de abandonar la ciudad e irse a vivir con una mujer, dejándo a su nombre la casa familiar. Adrián se siente perplejo y humillado por lo que considera una traición. Esa misma noche, Gonzalo, un adolescente que se busca la vida con trabajos esporádicos que a menudo rozan el delito, descarga un camión en un cementerio de coches, pero cuando va a cobrar, el dueño, como de costumbre, le paga menos de lo acordado. Raquel, la madre de Gonzalo, malvive desde hace años de la prostitución callejera y la relación con su hijo es cada vez más difícil, a pesar de los esfuerzos del chico por agradar a su madre. La noche en que los caminos de Gonzalo y Adrián se cruzan, será para los tres el principio de algo inimaginable. (FILMAFFINITY)



No te odio, sólo no te quiero
Primer largometraje de Pablo Malo, autor de varios cortometrajes, premiado con el Goya a la mejor dirección novel. El título pretende reflejar el estado de ánimo de los protagonistas (Marisa Paredes).

Narra la historia de un muchacho de familia acomodada económicante, de unos 25 años de edad, Adrián (Unax Ugalde), que tras algo más de un año de internado en un hospital psiquiátrico recibe el alta. A la salida del centro no le espera su padre, sino el abogado de éste, que le comunica que su padre ha decidido rehacer su vida con una mujer joven en otro lugar. Desconcertado y contrariado, Adrián va a emprender la búsqueda del padre, al que necesita desde su fragilidad y soledad. Gonzalo (Javier Pereira) es otro muchacho de edad similar, hijo de una prostituta cincuentona, Raquel (Marisa Paredes), que soporta mal el rechazo y el desafecto con que ésta le trata. Trabaja eventualmente en ocupaciones marginales y, en cierta ocasión, entra a robar en la casa de Adrián, que le inmoviliza, le sustrae el documento de identidad y le exige que le proporcione una pistola. Éstos son los tres personajes principales de la película, pertenecientes a distintos estratos sociales y económicos, pero desarraigados y situados en la esquina de la vida por igual. Los tres son herederos de un pasado triste de soledad y abandono, que en cierto momento tuvieron, como relata la abuela a Adrián, algo en común.



El director y guionista huye del sentimentalismo, de los aires melodramáticos y del pasado, para situarse en el presente de la vida de tres personas solas, profundamente heridas. El guión está bien escrito y destila una agradable concisión, pese al número de personajes y a las complejas relaciones que los unen y separan a la vez. La iluminación es excelente y la fotografía se recrea en imágenes bien construídas y visualmente atractivas. Las interpretaciones de Marisa Paredes y de Unax Ugalde son excelentes.

En su conjunto, la obra adolece de algunos defectos de ritmo, de cierta dispersión narrativa y de una descripción mejorable de algunos personajes. Con todo, la película consigue trasmitir al espectador la conmoción del drama de unas personas a quienes nadie odia, pero a los que nadie quiere. La escena de amor entre Mimo y Gonzalo, descrita con maestría visual y verbal, aporta un destello de esperanza.
Miquel (filmaffinity)


2 comentarios:

  1. Hola wapa,hoy e visto contagio no a estado mal bajatela.. creo ke te gustara

    ResponderEliminar
  2. Hola, lena, ¡uffff! tengo tantas películas para ver... la que me dices puede estar bien, pero no sé si le llegará el turno...

    ResponderEliminar